sábado, 17 de marzo de 2012

Una de bancos y basket


Aplaudo las declaraciones en Gigantes estos días del Director de Comunicación de Endesa, Alfonso López. Habla de valores compartidos, de trabajo en equipo, de esfuerzo, de éxito, de espíritu familiar y de inversión, que no de gasto. Mediada su primera temporada se muestra muy satisfecho con el impacto social que ha supuesto el mecenazgo y presume del orgullo que los trabajadores de la compañía sienten por el mismo.  Su tono transmite pasión por el deporte e incertidumbre por el vencimiento del actual contrato televisivo. Cree esperanzado que la Liga se hará más fuerte. Veremos. De momento, en la ACB todavía se siguen frotando los ojos con la llegada de la eléctrica. Cuando a primeros de julio se iniciaron los contactos, pensaban en un colaborador y alucinaron con la propuesta del cambio de denominación a Liga Endesa, el patrocinio principal de la competición y el maná a razón de cinco millones de euros por año. Hago memoria y me viene a la mente la historia de Cajamadrid y su relación con el deporte de la canasta en los años ochenta.






En 1979 la entidad ahorradora adquirió los derechos federativos del Colegio San Viator. Posiblemente Sanvi sea el centro escolar con mayor tradición baloncestística de todo Madrid. De su patio han salido jugadores de nivel como Paco Velasco, Carlos Gil, Javi Pérez, Raúl Del Moral o Javi Simón  y los  dos capitanes de más ascendencia en la selección los últimos treinta años, Juan Antonio Corbalán y Carlos Jiménez. Éste llegó al Campeonato de España Juvenil disputado en Segovia después de proclamarse subcampeón de Madrid. Histórico. Ganar allí siempre era y es complicado. Juegas al aire libre, en suelo de piedra bastante irregular con alguna alcantarilla de por medio. Defienden como titanes, te corren el contraataque todo el partido y te llevan con la lengua fuera. Hasta los grandes lo pasan mal y más de una vez salen trasquilados. Desde el principio de los tiempos, que diría Manolito Gafotas, Pepe Domaica es el coordinador del baloncesto del colegio y sigue. Una institución. Una leyenda del deporte en la capital. No exagero.

En Segunda Cajamadrid jugaba en la cancha del colegio de los Sagrados Corazones y, en muchos casos, atraía a los mejores jugadores de la categoría con la golosina de un puesto de trabajo en el banco. En la temporada 80-81 se consigue el ascenso a 1ª B en la fase de Ponferrada y dos años más tarde, jugando ya en Pozuelo, se llega a la ACB. De aquellos primeros años, destacan en la pista, entre otros, los hermanos Estrada, Ballano, Basabe, Rafa Zorrilla, Rodri, Pedro Fajardo, Bernáldez, De la Nuez, Rolán, Redondo, Manolo Zorrilla y los hermanos Álvarez ( José Gabriel y Luis Miguel), Garza y Elizalde. Los inquilinos del banquillo fueron Guillermo De Ignacio, Domingo Palacios y Tomás González.

Ya en la élite la Caja sube la apuesta. El Virgen del Val alcalaíno acogerá los partidos y se firma a nombres consagrados como Wayne Brabender, que luego colgará las botas camino de los despachos como manager, Alfonso Del Corral, que tras pasar por la mayoría de los clubes de la capital, Estudiantes, Vallehermoso e Inmobanco, jugó un año en Alcalá para luego triunfar en el Madrid, José Manuel Beirán, finísimo tirador plata en Los Ángeles, o los hermanos Llorente, You, como lo rebautizó Walter, y Toñín, hoy sorprendente colaborador en Roma de Luis Enrique, al que dicen que conoció en una maratón. La puesta de largo fue triunfal, quintos para jugar la Korac el año siguiente, en el que finalizan en décimo tercera  posición, salvando la categoría en la última eliminatoria con el Caja de Ronda.

En el curso siguiente, presupuesto de altura con siete caras nuevas. Fede Ramiro, un base clásico, magnífico director de juego, criado en la cantera del Madrid, era el encargado de conducir el equipo junto al jovencísimo internacional Carlos Gil. Perico Ansa, el eterno suplente de Epi y Sibilio en el Barsa, y Greig Dikema, un pelirrojo de exquisita mano, al que una úlcera laceró parte la temporada, acompañan en las alas a Beirán que continúa. Se trae de la Cibona de Petrovic a Andro Knego, al que secundan en la pintura Fermosel y Juan Antonio Orenga. Un buen equipo, pero con cierto desequilibrio por dentro. Con el paso de las jornadas pierde química y a mitad de año se cesa a Tomás González, pero su segundo, Eduardo Ruiz, no logra enderezar el barco y un triste miércoles se consuma el descenso de categoría ante un “mágico“ Peñas de Huesca. La expulsión de la estrella local, Wallace Bryant, que luego jugaría en el Barsa, tuvo un efecto motivador para los aragoneses y de la mano del otro americano, Gibson, se llevaron el partido.

Hasta aquí las luces. Lo que suponía un breve paseo por el infierno, deviene en un lustro de sinsabores, desatinos y fracasos. El camino no tendrá retorno.

Se inagura el Pabellón Ruiz de Velasco con capacidad para 4.500 espectadores. La Caja se deja una pasta en un polideportivo que supuso una referencia en la época. Se pone en manos de Rafa Peiró, que en el 79 había llevado al histórico Tempus a la final de la Copa del Rey, el proyecto para recuperar la categoría. Se mantiene el bloque anterior con el fichaje del gigantón Greg Wiltjer como gran estrella. Aito le había cortado por Trumbo  y cobra 150.000 $ de los de entonces. Come jamón como un campeón y cumple sobradamente en la pintura, pero con las lesiones de Orenga echa de menos otro grande que le auxilie en la zona. Carlander, el otro foráneo que habían traído del Seguros Caudal es un buen anotador, pero no realiza ese cometido y es sustituído en abril por Ken Johnson que al poco huye a su país, dejando al equipo con un solo extranjero y sin posibilidad de cambio. Lo que había sido un inicio esperanzador, con ocho victorias seguidas y líderes de la primera fase con sólo dos derrotas, se va tornando en problemas y Chus Codina reemplaza a Peiró. A nivel organizativo la competición es un despropósito, con un primer parón y plante antes de las Navidades por la negativa de los clubes a aceptar la propuesta de Pere Sust de reducir las tres plazas de ascenso dos y la suspensión definitiva sin llegar a disputarse los partidos finales. Con polémica, suben los dos primeros de la clasificación en ese momento, Caja de Ronda y Bancobao.

Codina continúa y se anuncia la vuelta de Toñín Llorente y Nino Morales para la temporada siguiente. Otro año surrealista. No se da con los americanos oportunos ni con el viaje del entrenador en persona al otro lado del Atlántico. Codina aparta a los dos fichajes del equipo por indisciplina, pero la directiva le obliga a reintegrarlos en el grupo. Se pierde la eliminatoria a tres con Valvi de Girona después de haber ganado el primer partido en Cataluña. De traca.

La temporada siguiente, 88-89, se inicia con más calma. Tirso Lorente devuelve la tranquilidad al grupo que se ve reforzado con la presencia de Javi Lorente y Victor Anger como principales novedades. Toñín juega mucho tiempo de escolta, convirtiéndose en uno de los principales anotadores de la categoría. En el primer partido de play off en Huelva mete 53 puntos. Una locura. Se van ganando eliminatorias hasta llegar al quinto y definitivo partido contra Caixa Ourense en casa. Ese sábado puede ascender la sección de basket y ganar la Liga Asobal la de balonmano. Todo está preparado para la fiesta. Acaban los cuarenta minutos con igualdad a 78. Termina la primera prórroga con empate 88. Toñín eliminado por faltas en el minuto 37, Javi Lorente en el 48. La casualidad, durante la semana se ha lesionado uno de los aleros, hace que Tirso no convoque para ese partido al pujante base del junior, Ranea. Se entra en el último minuto con Nino Morales, que había tenido un año sobresaliente, como base circunstancial. Ataque con uno arriba para rematar el partido. Nino se la bota en el pié, pierde el balón y en el contraataque falta. Dos tiros libres metidos por el jugador gallego. En el ataque postrero dos malos tiros hacen que los que asciendan sean los orensanos. El drama de unos y el jolgorio de los otros todavía se puede ver en Youtube. El balonmano también pierde la Liga con el Barsa. Trágico. Nunca se estuvo tan cerca.

En la temporada 89-90 con cinco jugadores nuevos de peso, Giomi, García Coll, Mikel Cuadra, Paco Martín y Fernando Vidal se abre y se cierra casi como las precedentes, líderes de la primera fase para caer eliminados en la primera ronda de play offs en dos partidos con el equipo de la ciudad de la música, Lliria, que quedó octavo en la fase regular, con un jovencito Nacho Rodilla al frente.

Para la 90-91 lavado de cara importante, con Bernal, Ranea, Jorge González (procedente del Estu), Vidal, Herreras, Paco Martin, Criado, Del Moral, Paraíso y el gran americano Coleman. La atracción de la categoría es el Guadalajara de Tachenko que termina líder de la primera vuelta, con uno de mis ídolos de juventud, el estudiantil Fernando Román, en el puesto de base. Dice la leyenda que en uno de los desplazamientos en avión del club alcarreño, ocupaba asiento en la puerta de emergencias el ministro Múgica, al que se le instó para que cediera el emplazamiento al gigante ruso. El político se negó y el pivot llegó al destino con la espalda hecha unos zorros. A primeros de marzo Cajamadrid pone un cheque en blanco a Vicente Gil ,que refuerza la plantilla. Terminan quintos la primera fase, segundos en el siguiente grupo para jugar el primer cruce contra el Lliria nuevamente. Misma consecuencia, eliminados en tres partidos.

El Consejo de Administración de Cajamadrid decide abandonar el deporte de élite y el club pasa a denominarse Juventud Alcalá.

Qué pena. Cuánto dinero puesto. Cuántos buenos profesionales, jugadores y entrenadores. Qué importante hubiera sido que un proyecto de tanto calado se hubiera asentado definitivamente. Pero el deporte es así, está lleno de historias grandes, de triunfos y de derrotas. Otro día contaré una de títulos, trofeos y héroes.

Con todo el cariño para Tirso y su familia que lo están pasando mal y para mis amigos Juanjo y Raúl que fueron partícipes de aquellos años.

10 comentarios:

  1. Muy bueno el resumen de esos locos y convulsos tiempos en el Caja.
    A pesar de tantos líos, pequeños triunfos y grandes decepciones, o precisamente por eso, lo recuerdo con mucho cariño.

    Muchas gracias por el recordatorio.

    Un abrazo.
    Raúl

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    1. Muchas gracias Raúl. Aunque larga y sin final feliz, me apetecía contar la historia

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  2. Comparto el comentario de Raúl.
    Fueron unos años intensos y muy bonitos, aunque con bastante agitación.
    Un abrazo.
    Carlos Magaña

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  3. Gracias Carlos. No te tengo localizado, aunque supongo que jugarías allí aquellos años. Me alegro que te haya gustado. Es una pena que aquello no terminara de cuajar por que lo tenía todo para convertirse en una franquicia importante de baloncesto durante años.

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  4. JuanPa, estuve los 3 años de delegado de equipo en el CAJAMADRID con Tirso. Soy entrenador y el presidene del Club Deportivo San Viator.

    Un saludo

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    1. Hola, me llamo David y en mi juventud era muy aficionado al Cajamadrid tanto de baloncesto como de balonmano.Por eso estoy haciendo una pagina web del club para que no caiga en el olvido.La de balonmano la tengo casi terminada, me ha ayuddo mucho el que fuera portero Manolo Gutierrez http://www.clubdeportivocajamadrid.zz.mu/balonmano/
      y ahora quiero hacer lo mismo con el baloncesto.A traves de Facebook, ya que tambien he hecho una pagina:
      https://www.facebook.com/pages/Club-Deportivo-Cajamadrid/220160098002926?fref=ts
      He contactado con Juan Pedro Mayoral exjugador del club y me ha mandado alguna foto.
      Acabo de ver este blog y he alucinado al ver la historia del club de baloncesto con lo que me ha costado hacer la de balonmano buscando en hemerotecas, contrastando informaciones y pidiendo ayuda y ahora veo la del baloncesto perfectamente contada y por alguien que pertencio al club.
      Querria pedirte permiso para usarla en mi web y si quisieras colaborar conmigo mandandome fotos o cualquier tipo de material estria muy agradecido.
      Si quieres ayudarme te dejo mi email
      deivichs@hotmail.com
      Espero no haberte molestado y muchasgracias por la atencion.
      Atte. David

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  5. Tirón de orejas para mí.Perdona Carlos que no te haya ubicado antes. Después, amigos que han jugado o entrenado en Sanvi o en Caja me han aclarado tu vinculacion y la de tu familia. Me ha sorprendido y alegrado mucho ver el artículo en la Web de Sanvi. Espero que os haya gustado. Intentaré que los próximos también os interesen. Un abrazo y gracias.

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  6. Hola. Por un ataque de nostalgia me ha dado por buscar información sobre el Cajamadrid y he acabado en este blog. Tras leer el gran resumen que hace el autor y recordar tantos nombres y situaciones me he llevado la agradable sorpresa de leer un comentario de Raúl del Moral, con el que compartí equipo en juveniles y junior y también entrenamientos con el senior. Yo soy Antonio, aunque en aquellas temporadas me llamaban Toni, porque éramos como 3 Antonios en el equipo. Jugaba de base, por lo que tenía por delante a un auténtico máquina: Juanjo Ranea. Por supuesto, también recuerdo a Carlos Magaña. Os mando a todos un gran abrazo... espero que os llegue!

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  7. Muchas gracias por tu visita y comentarios. Me alegro que te haya gustado y te haya hecho recordar aquellos años. Se lo comentaré a mis amigos Juanjo Ranea y Raúl Del Moral.

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  8. Realmente es un articulo excelente y muy fiel. Lo único que me gustaría añadir es que la desaparición de los equipos de élite de Caja Madrid no fue por resultados ( y hay que ver lo discretos que fueron para los grandes medios de los que disponían). El verdadero motivo fue la expansión de la Caja por toda España y los problemas que tenían los directores en Cantabria (Teka de balonmano), Galicia y Cataluña para captar clientes ya que se percibía a Caja Madrid como una entidad centralista y que competía contra sus equipos locales

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